La formación en pequeñas ‘píldoras’ se hace fuerte en la era del aprendizaje continuo

El ‘microlearning’ gana terreno, en especial en el ámbito empresarial, y se convierte en un atractivo nicho para la pujante industria de la educación online

Por ALBERTO VELÁZQUEZ

03/10/2022

Una manera distinta de aprender, con contenidos fragmentados que se pueden consumir en un pequeño espacio de tiempo y en cualquier momento y lugar. Es el microlearning o microaprendizaje, una evolución de la formación online cada vez más consolidada como respuesta a los retos de la era del aprendizaje continuo y la puesta al día de nuevas competencias.

Como destacan desde DRED (Diseño de Recursos Educativos), el microlearning responde, como complemento formativo, «a necesidades concretas en un periodo breve de tiempo, en piezas de entidad propia, con principio y fin». Formatos como el de un video con un experto (apoyado por recursos gráficos), narración con recursos animados, formatos entrevista o ‘vídeo de software’ (se detallan las características de un programa o una aplicación), etc…

Pedro J. Gómez, CEO de DRED, presidente de Honor de Ancypel y vicepresidente de Aepymel, subraya la innovación implícita en este tipo de desarrollos: «Dejan a un lado los modelos tradicionales, para centrarse en un aprendizaje concreto, conciso y centrado en el saber hacer, para un conocimiento específico en poco tiempo. La gran empresa ha sido precursora de esta metodología, mientras que la pyme comienza a utilizar la ‘videopíldora’ como recurso educativo, especialmente en la formación de personas ocupadas».

Al detalle

Toda una experiencia que, en el caso de DRED, cuenta con piezas de ‘business intelligence’, productividad personal y grupal o ‘blockchain’ entre las más demandadas. Como señala Gómez, «al material didáctico se unen tutorías mediante sesiones de aula virtual, una innovación metodológica con una inmejorable experiencia de usuario».

Es especialmente eficaz para formar en habilidades ‘transversales’ y digitales

Desde nuestro ordenador (plataformas como Google Activate, Akademus o Domestika, o cualquier tutorial de YouTube, Twitch, TikTok o emisión de podcast) a la formación ‘in company’ o la impartida en centros de enseñanza de todo tipo, la principal baza del microlearning es su capacidad de fidelización, propiciada por la imbatible ventaja de la brevedad y comodidad en tiempos del ‘donde quieras, cuando quieras, como quieras’.

En el caso de empresas como Telefónica, este recorrido cuenta con kilometraje, con ejemplos como ‘Protección personal y corresponsabilidad’, ‘Uso profesional y responsable de los dispositivos’, etc. Una oferta disponible en plataformas como Universitas, su universidad corporativa, o Skillsbank, herramienta de desarrollo propio que permite identificar, gracias a la IA, no solo las capacidades en curso, sino las que desea o se quiere desarrollar (en 2021, el 70% de su plantilla global pasó por algún programa de desarrollo de nuevas capacidades).

En Correos consideran al microlearning como «un pilar fundamental (señalan desde la compañía) que se adapta a las necesidades de nuestras unidades de negocio y empleados dentro de una cultura de aprendizaje de acercamiento al conocimiento ‘just in time’ y optimización del tiempo de trabajo». Campus de formación online, la APP instalada en las PDA’s de carteros… todo contribuye a un escenario de soluciones formativas «como microvideos, tutoriales de procesos, infografías, etc. que responden a las cuestiones o necesidades de conocimiento específico de forma inmediata. Se aprende de forma muy visual, se genera un hábito de aprendizaje continuo, e incluso divertido».

Breve, pero eficaz

Entre las numerosas ‘edtech’ españolas que cuentan con este tipo de opción en su portfolio, en la era del ‘long life learning’ para todo tipo de perfiles de usuario, Snackson integra sus propuestas en plataformas de formación como Moodle «para poder ofrecer (señala Miguel Ángel Muras, CEO y cofundador) a nuestros clientes una solución integral que permita múltiples metodologías». Y aporta algunas claves de su trabajo: «Cursos de entre una y dos horas, una combinación de contenidos formativos y evaluativos, resumen de puntos clave de formaciones más complejas, publicación progresiva, atención diaria entre cinco y diez minutos, etc».

La gamificación es esencial, ya que garantiza una mayor retención del conocimiento

Muras también destaca un aspecto esencial en este tipo de formación: la gamificación, que garantiza una mayor retención del conocimiento (los participantes en línea, conectados, llegan a ‘picarse’ para conseguir los incentivos propuestos). «En nuestro caso (apunta) el promedio de finalización es del 65%, en muchos casos por encima del 80%), datos cuya obtención y análisis nos permite un sistema muy potente de seguimiento y trazabilidad de los resultados». En sus siete años de existencia, Snackson ha impartido formación a más de 150.000 personas de diversas empresas, en la que destacan tanto las habilidades ‘transversales’ como las digitales. Un camino en el que aspiran a difundir su trabajo en instituciones públicas como opción de formación a la ciudadanía.

En cuanto a la implantación de la tecnología, desde Snackson destacan los modelos de aprendizaje adaptativo, «que permiten que el contenido se muestre al usuario según su progreso, de manera que dos estudiantes comenzando un mismo curso, finalicen con diferentes contenidos visualizados. Esperamos tenerlo operativo a mediados de 2023».

Se recomienda, de cara a la fidelización, un uso medio no superior a los 15 minutos al día

Desarrollo tecnológico sobre el que también sitúa el foco Guillermo García Cubero, fundador y CEO de Alumne: «Nacimos en 2015 con el objetivo de hacer accesible la formación continua de los empleados a las empresas a través de la tecnología, y el microlearning es un elemento fundamental de nuestra oferta de valor… Pero no todo es tan sencillo como parece, ya que el microlearning se enfrenta a dos grandes retos: ofrecer formación que aporte un valor directo y aplicable; y hacerlo atrayendo la atención del usuario».

Netflix formativo

En este contexto, la compañía ha creado la plataforma Alumne LMS (funciona de una manera similar a Netflix) y la selección de micro contenidos Learnifit. ¿Cómo llaman a la acción?: «Hemos desarrollado (apunta García Cubero) un módulo que denominamos Xallenge, que permite crear competiciones de aprendizaje en torno a los microcursos que ofrecemos (o a los creados directamente por nuestros clientes). Recibes un reto cada día en forma de pregunta…». En este caso, la visión de contenidos ligados a las respuestas fallidas permite recuperar las ‘vidas’. Formas de formarse en el siglo XXI.

Ventajas y un reto pendiente

Los expertos consultados coinciden al destacar las ventajas de esta modalidad formativa a medida. En primer lugar, consiguen concentrar la atención en un tiempo reducido de consumo. Logran, además, adaptarse fácilmente a los dispositivos móviles. El salto adelante de esta opción también está relacionado con la generación de contenidos específicos, abordados de la forma más directa posible. Es una alternativa en la que cobra especial importancia la gamificación y las pautas de interacción, de contacto otros alumnos. En general, es clave una apelación a la atención del usuario y estimular la comunicación de su ‘feedback’. Otra clave de la industria del microlearning, en este caso pendiente, es lo que se puede a llegar a desarrollar si se reduce el tiempo estipulado (en la actualidad, más de dos horas) para que organismos públicos como Fundae bonifiquen este tipo de cursos a las empresas.

Fuente:

https://www.abc.es/economia/formacion-pequenas-pildoras-fuerte-formacion-continua-20221002213204-nt.html

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